
La parte del Grifó que es cuerpo de león, se siente incómodo al formar parte de esta unidad monstruosa, el león quiere ser poderoso, luchador y quiere volver a ser el rey dominador de su territorio. Sus células quieren moverse por sí solas, quieren separarse de su otra mitad, del águila imperial española. Por la espalda de este cuerpo monstruoso y desigual cohabitan parásitos que, como enfermedades, lo contaminan todo. Parásitos que, todo y estando asentados en la parte depauperada del león quieren tener un pie a cada lado, circulan y se desplazan por su piel hasta el cuerpo del águila transportando las sustancias que allí se generan, chupando la eséncia vital de su cola para llevársela al estómago del águila imperial, consiguiendo debilitar y empobrecer la otra parte.

Cuando ya creen que han hecho el trabajo uniformador, frecuentemente se desplazan a la cabeza del águila y se comportan como cuervos entorpecedores de las iniciativas y voluntades de donde habitan, son los principales detractores y 'quinta columnistas' del león. Se desplazan para criticarlos hiriendo donde más les duele, la lengua y sus costumbres y lo hacen para destruir uniformándoles. Incluso un tribunal de los suyos ha sentenciado que la lengua propia de esta parte del león, ya no es apropiada. Ahora un grupúsculo de 'Ciudadanos' se están planteando proponer el lenguaje por signos o estrictamente guturales. La abundantes rémoras instaladas en el cuerpo del león defienden sus privilegios, se sienten todo y parte, entorpecen, obstaculizan y empobrecen según les favorezca o convenga.
Todos saben que construir un Estado propio de Cataluña es cosa imposible. Hasta que llegan unos que no lo sabían y lo hacen.
Lluís Busom i Femenia