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viernes, 31 de enero de 2014

AYN RAND: Existencia, conciencia e identidad.


AYN RAND: Existencia, conciencia e identidad.
«Los derechos individuales no están sujetos al voto público; una mayoría no tiene derecho a votar la derogación de los derechos de una minoría. La función política de los derechos es precisamente la de proteger a la minoría de la opresión de la mayoría»

Orígenes:
Ayn Rand, seudónimo de Alisa Zinóvievna Rosenbaum (San Petersburgo, Imperio ruso, 2/02/1905 – Nueva York, Estados Unidos, 6/03/1982), filósofa y escritora estadounidense de origen ruso, ampliamente conocida por haber escrito los bestsellers «El manantial» y «La rebelión de Atlas», y por haber desarrollado un sistema filosófico al que denominó «objetivismo.» En todas sus obras construyó una filosofía sistemática de la razón y la libertad. Como filosofía de la razón, el objetivismo exalta el poder de la mente del hombre, sosteniendo la razón y la ciencia contra toda forma de irracionalidad. Ayn Rand la definió como una filosofía «para vivir en la tierra»

Ayn Rand en el año 1925 obtuvo un visado para abandonar Rusia para poder visitar a unos parientes establecidos en los Estados Unidos y, al año siguiente, a los 21 años llegó a los EE. UU. Estuvo un tiempo en casa de sus familiares en Chicago. Pocos meses después se trasladó a Hollywood donde aceptó cualquier tipo de trabajo para pagar sus gastos básicos. Casualmente conoció allí a director de cine Cecil B. De Mille, quien se interesó por esa joven rusa y Rand fascinada por el mundo del cine intentó integrase en la industria cinematográfica. En 1931 adquirió la ciudanía norteamericana. Siempre afirmó que su nueva ciudadanía era un paso a la libertad, nací en Europa pero soy estadounidense por elección y convicción. Ayn Rand murió en 1982. Está enterrada junto a su marido Frank O’Connor en el cementerio de Valhalla (Estado de Nueva York).

LA REBELIÓN DE ATLAS (Atlas Shrugged) Ayn Rand 1957
En esta novela, Ayn Rand expone la filosofía del Objetivismo en una historia que integra: ética, metafísica, epistemología, política, economía, estética y amor. «La Rebelión de Atlas» (Atlas Shrugged) propone y ofrece de forma coherente la clave del universo y del alma humana. La novela es la historia de un hombre que dice que parará el motor del mundo; y lo hace. El deterioro del mundo se acelera mientras la historia progresa; la sociedad se desintegra, la falta de comida origina revueltas sociales, cientos de fábricas cierran sus puertas. ¿Cuál es el motor del mundo, y qué es necesario para ponerlo en marcha de nuevo? Todas estas preguntas se resumen en una única, que se repite a lo largo de la novela, con la misión del lector de averiguarlo por si mismo: ¿Quién es John Galt?



En su novela Ayn Rand equipara al empresario al titán mítico Atlas que carga a sus espaldas los destinos del mundo y divide a la sociedad de los Estados Unidos en dos clases: la de los «saqueadores», aquellos hombres que piensan que toda actividad económica debe estar regulada y sometida a una fuerte imposición fiscal y, la de los «no saqueadores», aquellos que son emprendedores, empresarios e intelectuales que piensan todo lo contrario. Se defiende a ultranza la autonomía e independencia del hombre, la responsabilidad personal, el trabajo duro y, en contra, de la gente inepta, del desprecio por la burocracia y de las leyes protectoras que matan la productividad.

Este es uno de los pasajes de la novela y que ha quedado casi como una cita bíblica por aquellos que ven, en el capitalismo, muchos de los males de la actual sociedad:

«(...) Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá, afirmar sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada»

El libro es uno de los libros más influyentes entre los líderes o de aquellos que pretenden serlo. Imagino que es el libro de cabecera de muchos de los políticos actuales, bien sea para entresacar y adaptar ideas o para combatirlas. La Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos hizo una encuesta, en los años ‘80 sobre el libro que mayor influencia había tenido en la vida de muchos lectores. El primer lugar fue adjudicado a la Biblia y el segundo, a La rebelión de Atlas. Esta novela tiene la extraña concordancia de hacer coincidir a quienes adoran y quienes detestan a Ayn Rand, por considerar que es una obra audaz y poderosa, a la vez que, temeraria y perniciosa.


AYN RAND: «El ego del hombre es el manantial del progreso humano»
Para Ayn Rand creadora de la tendencia filosófica del «Objetivismo», el fracaso de la economía política contemporánea se debe a que ésta ha carecido, desde los inicios de su apogeo en el siglo pasado, de una fundamentación filosófica adecuada y explícita, procediendo en cambio, tácitamente, sobre la base de supuestos morales y del conocimiento científico colectivistas. Para que esta disciplina pueda salir del atolladero en que se encuentra debe rechazar esos supuestos y replantearse completamente, admitiendo que el hombre —no la sociedad o la comunidad— es su unidad básica; que la naturaleza de éste y sus requerimientos son los que deben proporcionarle su base de sustentación.


El actual desarrollo frenético de la tecnología contiene reminiscencias de la época anterior al derrumbe económico de 1929: montada sobre el impulso del pasado, sobre los restos inconfesos de una epistemología (ciencia del conocimiento) aristotélica, constituye una expansión turbulenta y febril que se niega a reconocer que sus fundamentos teóricos están sobregirados desde hace mucho tiempo; que en el campo de la teoría científica, debido a su incapacidad para integrar e interpretar sus propios datos, los científicos están promoviendo el resurgimiento de un misticismo primitivo. Sin embargo, en el campo de las humanidades el derrumbe ya se produjo y ha sobrevenido la depresión, con lo cual el colapso de la ciencia es casi total. En economía política advertimos que se pretende analizar y diseñar sistemas sociales sin tomar al hombre en consideración.

Este pensamiento expresado por Ayn Rand hace 47 años parecen dichas por alguien disconforme con el mundo capitalista actual y reconsidera volver a lo que ella cree que es la esencia: el hombre como ser individual.

Capítulo primero del libro "What is Capitalism?"
(¿Qué es el capitalismo?), de Ayn Rand, publicado en 1967 por The New American Library.

AYN RAND  & Frank Lloyd Wright
Es comúnmente sabido que Frank Lloyd Wright, gran amigo de la escritora y filósofa Ayn Rand sirvió como inspiración para el personaje de la película (The Fountainhead) El Manantial Howard Roark, dirigida por King Vidor, basado en la novela de la escritora. En otro escrito de mi blog con los títulos de "La memoria dispersa" y en Fallingwater

en el que, entre otros temas hablo en mi blog de la relación de Frank Lloyd Wright y Ayn Rand. El diario Los Ángeles Times, hace ya un tiempo, tomaron nota de la correspondencia muy poco conocida entre los dos personajes que precedió a la publicación del libro El Manantial.



Wright, al parecer, no estaba inicialmente dispuesto a reunirse con Ayn Rand, posiblemente existieron diferencias ideológicas que podían justificarlo. Pero la correspondencia que se cruzaron se convirtió en un sólido intercambio de ideas. Wright hizo un estudio de la casa que le encargó la escritora y le presentó el diseño de la que el arquitecto veía como su futura casa, tan sólo elaborado con lápices de colores sobre papel. El boceto de la casa aparentemente dejó una gran impresión en la escritora dirigiéndole en una carta este párrafo elogioso de su diseño:

La casa que diseñó para mí es magnífica. Cuando vi el diseño di un grito ahogado de admiración. Es mi casa soñada, es como una escultura en el espacio que me encantaría poseer y que nadie más que usted ha sido capaz de lograr plasmarla. Cuando hablé con usted yo no coordinaba bien las palabras ni sabía muy bien explicar el tipo de casa que quería. En aquel momento tuve la impresión de que usted no estaba de acuerdo con las palabras cuando le expresaba cómo quería mi casa. Sin embargo, ha diseñado exactamente la casa que esperaba tener.

Es una lástima que la casa nunca fue construida. Ayn Rand mientras se preparaba para asistir al rodaje de King Vidor de El Manantial, Rand coqueteó con mudarse a Los Ángeles, pero finalmente decidió que el mejor sitio para ella estaba en Manhattan.


«Objetivismo»
La defensa a ultranza de la esencia del ser humano: la racionalidad.
La razón del hombre es la única fuente que le permite juzgar valores y guiarlo hacia la acción. Un estándar de ética correcto es: la supervivencia del hombre como hombre, es decir, lo requerido por su naturaleza para sobrevivir como un ser racional. El objetivismo, rechaza toda creencia en lo sobrenatural. La esencia básica del hombre es su racionalidad. El hombre es un fin en sí mismo, y no un medio para los fines de los demás; debe vivir por su propio propósito, sin sacrificarse para otros o para un bien común que él mismo no haya determinado. Debe trabajar por su propio interés racional y lograr su propia felicidad como el propósito moral más alto de su vida. Así, el objetivismo, rechaza cualquier forma de altruismo.



Ayn Rand en su obra «El Manantial»  en la defensa que hace el protagonista Howard Roak ante el tribunal que le juzga por haber destruido unas viviendas que, como única condición contractual, era que fueran edificadas exactamente tal como él las diseñó y, al no haberlas construidas tal como él las planeó, considera que por ese incumplimiento tiene el derecho a que nadie modifiqué su obra. En la novela el arquitecto protagonista se defiende ante el tribunal que lo juzga con estas palabras que, en cierta medida es un alegato —sin entrar en la esencia filosófica— de la defensa del objetivismo:

«Hace miles de años atrás, un gran hombre descubrió cómo hacer fuego. Probablemente fue quemado en la misma estaca que había enseñado a encender a sus hermanos. Seguramente se le considero un maldito que había pactado con el demonio. Pero, desde entonces, los hombres tuvieron fuego para calentarse, para cocinar, para iluminar sus cuevas. Les dejó un legado inconcebible para ellos y alejó la oscuridad de la Tierra. Siglos más tarde un gran hombre inventó la rueda. Probablemente fue atormentado en el mismo aparato que había enseñado a construir a sus hermanos. Seguramente se le consideró un trasgresor que se había aventurado por territorios prohibidos. Pero desde entonces los hombres pudieron viajar más allá de cualquier horizonte. Les dejó un legado inconcebible para ellos y abrió los caminos del mundo.

Ese gran hombre, el rebelde e iniciador está en el primer capítulo de cada leyenda que la humanidad ha registrado desde sus comienzos. Prometeo fue encadenado a una roca y allí devorado por los buitres, porqué robó el fuego a los dioses. Adán fue condenado al sufrimiento porque comió del fruto del árbol del conocimiento. Cualquiera sea la leyenda, en alguna parte en las sombras de su memoria, la humanidad sabe que su gloria comenzó con un gran hombre y que ese héroe pagó por su valentía.
  
(…) Ningún creador estuvo impulsado por el deseo de servir a sus hermanos, porque sus hermanos rechazaron siempre el regalo que les ofrecía, ya que ese regalo destruía la rutina perezosa de sus vidas. Su único móvil fue su verdad. Su propia verdad y su propio trabajo para concretarla a su manera: una sinfonía, un libro, una máquina, una filosofía, un aeroplano o un edificio; eso era su meta y su vida. No aquellos que escuchaban, leían, trabajaban, creían, volaban o habitaban lo que él realizaba. La creación, no sus usuarios. La creación, no los beneficios que otros recibían de ella. La creación que daba forma a su verdad. Él sostuvo su verdad por encima de todo y contra todos. Tal es la naturaleza de la creación.

El hombre no puede sobrevivir, salvo mediante su propia mente. Llega desarmado a la Tierra. Su cerebro es su única arma. La mente es un atributo individual. No existe tal cosa como un cerebro colectivo. No hay tal cosa como un pensamiento colectivo. Un acuerdo realizado por un grupo de hombres es sólo una negociación de principios o un promedio de muchos pensamientos individuales. Es una consecuencia secundaria.

(…) Pero a lo largo del proceso, aquello que recibimos de los demás es el producto final de su pensamiento. La fuerza que lo impulsa es la facultad creativa que toma ese producto como un material, lo usa y origina el siguiente paso. Esta facultad creativa no puede ser dada ni recibida, compartida, ni concedida en préstamo. Nadie puede darle a otro la capacidad de pensar. Sin embargo, esa capacidad es nuestro único medio de supervivencia. Nada nos es dado en la Tierra. Todo lo que necesitamos debe ser producido. Y aquí el ser humano afronta su alternativa básica, la de que puede sobrevivir en sólo una de dos formas: por el trabajo autónomo de su propia mente, o como un parásito alimentado por las mentes de los demás. El creador es original. El parásito es dependiente. El creador enfrenta la naturaleza a solas. El parásito enfrenta la naturaleza a través de un intermediario.

El interés del creador es conquistar la naturaleza. El interés del parásito es conquistar a los hombres. El creador vive para su trabajo. No necesita de otros hombres. Su fin esencial está en sí mismo. El parásito vive de otros. Necesita de los demás. Los demás se convierten en su motivo principal. La necesidad básica del creador es la independencia. La mente que razona no puede trabajar bajo ninguna forma de coerción. No puede ser sometida, sacrificada o subordinada a ninguna consideración, cualquiera sea esta. Exige una independencia total en su función y en su móvil. Para un creador todas las relaciones con los hombres son secundarias.

(…) La necesidad básica del parásito es asegurar sus vínculos con los hombres para que lo alimenten. Coloca las relaciones en primer lugar. Declara que el hombre existe para servir a los demás. Predica el altruismo. El parásito se vale del altruismo como arma de explotación e invierte los principios morales del género humano. Les enseña a los hombres preceptos para destruir al creativo. Les enseña que la dependencia es una virtud.  

(…) Se nos ha enseñado que es una virtud estar de acuerdo con los otros. Mas el creador es alguien que disiente. Se nos ha enseñado que es una virtud nadar con la corriente. Pero el creador nada contra la corriente. Se nos ha enseñado que estar juntos constituye una virtud. Pero el creador está solo. Se nos ha enseñado que el ego es sinónimo de mal y el altruismo el ideal de la virtud. Pero mientras el creador es egoísta e inteligente, el altruista es un imbécil que no piensa, no siente, no juzga, no actúa. Esas son funciones del ego.

En esto la reversión de los valores básicos es más mortífera. Toda virtud ha sido pervertida y al hombre no se le ha dejado libertad alguna. Como polos del bien y del mal, se le ofrecieron dos concepciones: altruismo y egoísmo. El altruismo se define como el sacrificio del yo por los otros. El egoísmo, como el sacrificio de los otros por el yo….. Esto ató al hombre irrevocablemente a otros hombres y no le dejó más que una elección de dolor: su propio dolor en aras del bien de los demás, o el dolor de los demás en aras de su propio bien. Cuando se agregó la monstruosa idea de que el hombre debe encontrar felicidad en el sacrificio, la trampa quedó sellada. El hombre se vio forzado a aceptar el masoquismo como su ideal, con el sadismo como alternativa. Este es el fraude más terrible que se ha perpetrado en contra de la humanidad.

(…) Este es el sacrificio por el cual la dependencia y el sufrimiento se perpetuaron como los fundamentos de la vida. No se trata de elegir entre el auto sacrificio y dominación, sino entre independencia y dependencia. El código del creador o el código del parásito. Esta es la cuestión básica, cuestión que descansa sobre la opción de la vida o la muerte. El código del creador está construido sobre las necesidades de la mente que razona y que permite al hombre sobrevivir. El código del parásito está construido sobre las necesidades de una mente incapaz de sobrevivir. Todo lo que procede del ego independiente es bueno. Todo lo que procede del parásito dependiente es malo.

El verdadero egoísta no es quien sacrifica a los demás. Es el que no tiene necesidad de usar a los demás de ninguna forma. No obra por medio de ellos. No está interesado en ellos en ningún aspecto fundamental. Ni en su objeto, ni es su móvil, ni en su pensamiento, ni en su deseo, ni en la fuente de su energía. El verdadero egoísta no vive para ninguna otra persona y no le pide a nadie que viva para él. Esta es la única forma de fraternidad y de respeto mutuo posible entre los seres humanos.

(…) Ningún trabajo se hace colectivamente por la decisión de una mayoría. Todo trabajo creativo se realiza bajo la guía de un único pensamiento individual. Un arquitecto necesita muchos hombres para levantar un edificio, pero no les pide que sometan a votación su diseño. Trabajan juntos por libre acuerdo y cada uno es libre en su función respectiva. Un arquitecto emplea acero, cristal y cemento que otros han producido. Pero esos materiales siguen siendo sólo acero, cristal y cemento hasta que él los utiliza. Lo que él hace con ellos es su producto y su propiedad como individuo. Esta es la única forma de cooperación entre los hombres.

El primer derecho en la Tierra es el derecho al ego. El primer deber del hombre es para consigo mismo. Su ley moral consiste en nunca hacer de los demás su objetivo principal. Su obligación moral es hacer lo que él desee, siempre que su deseo no dependa primordialmente de los demás. Esto incluye las acciones del creador, el pensador y el verdadero trabajador. Pero no incluye las del gánster, el altruista y el dictador. Una persona piensa y trabaja sola. Pero no puede robar, explotar ni gobernar sola. El robo, la explotación y el gobierno presuponen la existencia de víctimas. Implican dependencia. Corresponden a la jurisdicción del parásito.

(…) Desde el principio de la historia, los dos antagonistas han estado frente a frente: el creador y el parásito. Cuando el antiguo creador inventó la rueda, el antiguo parásito respondió inventando el altruismo. El creador, negado, combatido, perseguido, explotado, continuó, siguió adelante y guió a toda la humanidad con su energía. El parásito no contribuyó en nada, más allá de los obstáculos. La contienda tiene otro nombre: lo individual contra lo colectivo.

Y, para terminar, he querido venir aquí para manifestar que no reconozco a nadie derecho alguno sobre un minuto de mi vida. Ni sobre una parte de mi energía. Ni sobre ninguna obra mía. Ni mi interesa quién haga la petición, o cuál sea el número, o cuán gran grande sea la necesidad que ellos tengan. He querido venir aquí para decir que soy un hombre ue no existe para los otros. He querido venir aquí para manifestar que la integridad del trabajo creador de un hombre tiene mayor importancia que cualquier esfuerzo caritativo. Aquellos de ustedes que no reconozcan esto forman parte de los hombres que están destruyendo el mundo»






Obras de Ayn Rand 


Novelas

«Los que vivimos» (We the Living, 1936)
En 1936 publica «We the living» (Los que vivimos) que, según Ayn Rand, fue lo más parecido a una autobiografía que hubiese nunca escrito. En Los que vivimos se narra la vida dramática de una mujer de espíritu independiente bajo el régimen totalitario soviético. 

«¡Vivir!» «Himno» (Anthem, 1938)
(¡Vivir! traducida en las primeras ediciones en español) es una novela corta que presenta en términos altamente simbólicos la lucha de un individualista contra una sociedad del futuro en la cual el colectivismo ha triunfado.

«El manantial» (The Fountainhead, 1943)
En 1943 vino el primer éxito importante de Ayn Rand como novelista, con la publicación de El manantial (The fountainhead). El libro, que había tardado siete años en escribir, fue rechazado por doce editores, hasta que, en la editorial Bobbs-Merrill, un editor joven le espetó a su jefe: «Si este no es un libro adecuado para usted, entonces yo tampoco debo trabajar para usted»

«La rebelión de Atlas» (Atlas Shrugged, 1957)
Es por muchos considerada la obra de ficción más completa y poderosa de Rand sobre la filosofía objetivista. En los años ochenta, la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos hizo una encuesta, preguntando cuál era el libro que mayor influencia había tenido en la vida de los encuestados. El primero en el ránking fue La Biblia, el segundo, La rebelión de Atlas.

«Peón rojo»
En 1932 consigue vender su primer guion cinematográfico, «Red pawn» (Peón rojo), a los estudios Universal.

Teatro

«La noche del 16 de enero»
En 1934 Ayn escribe la obra de teatro «The night of january 16th» (La noche del 16 de enero), conocida también como «Penthouse legend», que incorpora la novedad absoluta en el mundo del teatro de incorporar al público que desee participar en un «jurado» al final de la obra que debe decidir sobre la inocencia o culpabilidad de la protagonista.

Ensayos

«El nuevo intelectual»
(For the New Intellectual: the Philosophy of Ayn Rand, 1961)

«La virtud del egoísmo»
(The Virtue of Selfishness: a New Concept of Egoism, 1964)

«Capitalismo. El ideal desconocido»
(Capitalism: the Unknown Ideal, 1966)

«El manifiesto romántico»
(The Romantic Manifesto a Philosophy of Literature, 1969)

«La nueva izquierda»
(The New Left: The Anti-Industrial Revolution, 1971)

«Introducción a la epistemología objetivista»
(Introduction to Objectivist Epistemology, 1979)

«Filosofía: ¿quién la necesita?»
(Philosophy: Who Needs It, 1982)

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site:luisbusom.blogspot.com
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OTROS ESCRITOS









































domingo, 21 de agosto de 2011

FOREVER MARILYN La memoria dispersa



LA MEMORIA DISPERSA
En el momento que me pongo a escribir, aunque tengo mentalmente un pequeño guión de lo que quiero expresar, al final aparecen en mi memoria paquetes de información con contenidos tan dispersos que es difícil encauzarlos bajo un mismo título. Es posible que el sistema límbico formado por varias estructuras cerebrales a medida que escribo gestione respuestas ante los propios estímulos emocionales de la memoria. Al ser la memoria un acto reflexivo de recuperación de experiencias o simplemente de conceptos almacenados a través de lecturas, éstos fluyen sin que, al menos yo, pueda evitarlos. Por eso el subtítulo de ‘La memoria dispersa’ es porque este escrito está formado por diversos eslabones heterogéneos de mi memoria que condicionan lo que en este escrito queda reflejado. El sustrato que se evidencia, aunque disperso, forma una cadena de algo vivido, sentido o anhelado.

Marilyn Monroe forma parte de esa memoria, la de una época en la que los proyectos vitales estaban en plena ebullición. Eran tiempos en los que estábamos “todos”, tiempos en los que disfrutábamos de sus películas, de sus proyectos, de sus vidas: Marilyn Monroe, Jack Kerouac, Allen Ginsberg, Neal Cassady, William S. Burroughs, Robert Capa, Harpo Marx, John Fitgerald Kennedy, Che Guevara, John Lennon, Frank Lloyd Wright, Gary Cooper, Cole Porter, Walt Disney, Robert Oppenheimer todos dejaron con sus obras la impronta de sus vidas. Todos ellos ya no están entre nosotros, pero nos dejaron su presencia, sus vidas y sus obras que, de alguna manera, compartimos. Un tiempo pasado que llevamos con nosotros casi de forma imperceptible, tiempos atesorados que, cuando evocamos recuerdos, aparecen con fuerza como algo que nos pertenece. La obra de John Seward Johnson “Forever Marilyn” me sirve de hilo de para evocar esa época que me pertenece.

El escultor John Seward Johnson Jr. es el creador de la gran escultura de acero y aluminio titulada FOREVER MARILYN recién instalada en una plaza de Chicago, concretamente sobre la Avenida Michigan, en el “Pionner Curt”. Seward ha construido la gigantesca estatua de ocho metros de altura y 15 toneladas de peso dedicado a Marilyn Monroe, en reconocimiento a la actriz en la famosa escena sexy de la película “The Seven Year Itch”, en España traducida por “La tentación vive arriba”, dirigida por Willy Wilder en el año 1955.


Es la famosa escena en que, los que ya tenemos muchos años, pudimos contemplar la avalancha de sensualidad que acompañaba a la “inocente” y atractiva Marilyn Monroe paseándose por las calles de Nueva York en el momento en que se detenía para refrescarse sobre una rejilla de ventilación del metro neoyorkino. Su vestido blanco por el efecto del aire se elevó por encima de la cintura y, para la época en que fue filmada la escena, fue toda una osadía del director Willy Wilder que filmó una de las escenas más famosas y simbólicas de la actriz. Habría que recordar que el aire que sale por los respiraderos del metro es completamente caliente.. pero la escena protagonizada por Marilyn Monroe la convirtió en todo un símbolo.



Todos los detalles de esta Marilyn gigante han sido cuidados con toda precisión. Sus tacones lucen unas hebillas en color plateado, las uñas de sus pies y sus labios están pintados de rojo, e incluso, la ropa interior de la sensual rubia lleva un fino encaje. La escultura se exhibe desde este verano hasta mayo del año próximo en honor a la mítica escena que la actriz dejó como un icono del cine. A partir del 2012 la escultura será emplazada en distintas ciudades de los Estados Unidos.


Marilyn Monroe, 1926-1962, es posible que muchas mujeres de aquella época quisieron imitar el estilo de la artista, su forma de vestir y su feminidad. Fue una mujer tan sensual que se convirtió en todo un mito de Hollywood y, el glamour de su perfume de mujer llegó a todos los rincones del mundo. Ahora casi después de 50 años de su trágica muerte, un escultor ha querido rendir tributo a su feminidad construyendo en su homenaje una escultura en la ciudad de Chicago (Illinois).

Norman Jane, de padre desconocido pero registrada con el apellido Mortenson y, años después, conocida con el nombre de Marilyn Monroe, tuvo una infancia desgraciada. Violada a los 15 años entregó su hijo a un orfanato. Casada a los 16 años empezó a trabajar en una fábrica de paracaídas. Pagó peaje sexual para conseguir algunos papeles secundarios en varias películas. Su oportunidad le llegó de la mano del siempre admirado Groucho Marx en un pequeño papel en la película “Love Happy” (1949) traducida aquí en España con el nombre de “Amor en conserva”. El éxito le llega con la interpretación del film “Som Like It Hot”, conocida en España como “Con faldas y a lo loco”


Descomunal!
El pijama que usaba Marilyn Monroe para dormir estaba compuesto tan sólo de dos glamurosas gotas de CHANEL Nº 5 detrás de las orejas. Existe en una entrevista un diálogo atribuido a Marilyn en que dice:

—¿Qué se pone para dormir?

—Un poco de Chanel nº 5

—¿Y nada más?

—Bueno sí, también pongo la radio.


  
Descomunal!
La obra escultórica de John Seward Johnson Jr. en la que interpreta a los grandes maestros de la pintura como Edouard Manet en su pintura Desayuno en la hierba  (1863)

También a Paul Cézanne, Pablo Picasso o a Henry Matisse en su archifamosa obra “La Danza”. En este trabajo Seward Johnson capta los colores expresivos y el movimiento rítmico retratado en la pintura de Matisse. Obra asociada al fovismo en que el movimiento expresionista predominaba el color puro y líneas simplificadas. Matisse creó una armonía visual de composición y color. Johnson mantiene esa armonía en su obra “Dream Day” sin duda atrevida y con un toque de humor personal para acercarla a la gente.

John Seward Johnson Jr. es un conocido autor por otras obras escultóricas controvertidas y polémicas y, algunas de ellas, de enormes proporciones con alegorías simplistas. Heredero del imperio Johnson, es hijo del co-fundador de la poderosa multinacional Johnson & Johnson, en la que trabajó durante una época para ellos hasta que fue despedido por su tío Robert Wood Johnson II, hijo del fundador de Johnson & Johnson, la gran corporación de salud y cosmética mundialmente conocida.

Un día escribiré sobre la fábrica Johnson Wax construida en Racine (Wisconsin) durante los años 1936/39 cuando era Presidente de la compañía Robert Wood Johnson II, llamado el “General Johnson”, por el más grande y genial de los arquitectos americanos Frank Lloyd Wright. Para los que hemos trabajado en el campo del diseño industrial la fábrica construida y diseñada por Frank Lloyd Wright es una obra cumbre. Es la genialidad del diseño innovador en todos los campos.

En algunos aspectos podría decir que fue el Gaudí americano de la época, todo el interior de la fábrica está diseñada por él. Edificios, rejas, muebles, sillas, sofás, vidrieras, hogares, jardínes, todo forma parte de su ámbito creativo. Nada deja en manos de otros profesionales, es el diseñador total. Tengo bastante documentación de sus diseños y un día hablaré de su obra, sobretodo de la emblemática Fallingwater, la Casa de la Cascada y de la fábrica Johnson Wax.

Siento una predilección especial por la obra de ese genial arquitecto. Mi admiración por su obra viene de muchos años atrás, mi interés por su obra nació como consecuencia de la lectura del libro The Fountainhead (El Manantial) 1943 y, en concreto, de su primera edición en castellano, de Editorial Planeta (1958) y a la película del mismo nombre realizada en el año 1949 basada en la obra de Ayn Rand, los que influyeron de forma considerable en idealizar un arquetipo de persona creadora e innovadora, representado por Howard Roak en la obra, a la que me hubiera gustado parecer.


Descomunal!
«El ego del hombre es el manantial del progreso humano»
Ayn Rand (1905-1982) escritora y filósofa estadounidense nacida en San Petersburgo. Individualista apasionada, con 21 años abandonó la Unión Soviética para no regresar jamás. En Estados Unidos trabajó como guionista y luego como ayudante en un estudio de cine. Como escritora es autora de novelas de éxito: Los que vivimos (1936), Himno (1937), El Manantial (1943) y La Rebelión de Atlas (1952). En todas sus obras construyó una filosofía sistemática de la razón y la libertad. Más tarde se centró en los fundamentos filosóficos del capitalismo, que recopiló en un movimiento llamado Objetivismo. Como filosofía de la razón, el objetivismo exalta el poder de la mente del hombre, sosteniendo la razón y la ciencia contra toda forma de irracionalidad. Ayn Rand la definió como una filosofía “para vivir en la tierra”

Para Ayn Rand (Alisa Zinovievna Rosenbaum) creadora de la tendencia filosófica del “Objetivismo”, el fracaso de la economía política contemporánea se debe a que ésta ha carecido, desde los inicios de su apogeo en el siglo pasado, de una fundamentación filosófica adecuada y explícita, procediendo en cambio, tácitamente, sobre la base de supuestos morales y del conocimiento científico colectivistas. Para que esta disciplina pueda salir del atolladero en que se encuentra debe rechazar esos supuestos y replantearse completamente, admitiendo que el hombre —no la sociedad o la comunidad— es su unidad básica; que la naturaleza de éste y sus requerimientos son los que deben proporcionarle su base de sustentación.

El actual desarrollo frenético de la tecnología contiene reminiscencias de la época anterior al derrumbe económico de 1929: montada sobre el impulso del pasado, sobre los restos inconfesos de una epistemología (ciencia del conocimiento) aristotélica, constituye una expansión turbulenta y febril que se niega a reconocer que sus fundamentos teóricos están sobregirados desde hace mucho tiempo; que en el campo de la teoría científica, debido a su incapacidad para integrar e interpretar sus propios datos, los científicos están promoviendo el resurgimiento de un misticismo primitivo. Sin embargo, en el campo de las humanidades el derrumbe ya se produjo y ha sobrevenido la depresión, con lo cual el colapso de la ciencia es casi total. En economía política advertimos que se pretende analizar y diseñar sistemas sociales sin tomar al hombre en consideración.

Este pensamiento expresado por Ayn Rand hace 44 años parecen dichas por alguien disconforme con el mundo capitalista actual y reconsidera volver a lo que ella cree que es la esencia: el hombre como ser individual.

Capítulo primero del libro "What is Capitalism?"
(¿Qué es el capitalismo?), de Ayn Rand, publicado en 1967 por The New American Library.

 

LA REBELIÓN DE ATLAS (Atlas Shrugged) Ayn Rand 1957
En su novela Ayn Rand equipara al empresario al titán mítico Atlas que carga a sus espaldas los destinos del mundo y divide a la sociedad de los Estados Unidos en dos clases: la de los “saqueadores”, aquellos hombres que piensan que toda actividad económica debe estar regulada y sometida a una fuerte imposición fiscal y, la de los “no saqueadores”, aquellos que son emprendedores, empresarios e intelectuales que piensan todo lo contrario. Se defiende a ultranza la autonomía e independencia del hombre, la responsabilidad personal, el trabajo duro y, en contra, de la gente inepta, del desprecio por la burocracia y de las leyes protectoras que matan la productividad.

Este es uno de los pasajes de la novela y que ha quedado casi como una cita bíblica por aquellos que ven, en el capitalismo, muchos de los males de la actual sociedad:

“(...) Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá, afirmar sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada."

El libro es uno de los libros más influyentes entre los líderes o de aquellos que pretenden serlo. Imagino que es el libro de cabecera de muchos de los políticos actuales, bien sea para entresacar y adaptar ideas o para combatirlas. La Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos hizo una encuesta, en los años ‘80 sobre el libro que mayor influencia había tenido en la vida de muchos lectores. El primer lugar fue adjudicado a la Biblia y el segundo, a La rebelión de Atlas. Esta novela tiene la extraña concordancia de hacer coincidir a quienes adoran y quienes detestan a Ayn Rand, por considerar que es una obra audaz y poderosa, a la vez que, temeraria y perniciosa.


Descomunal!
La obra arquitectónica de Frank Lloyd Wright! El edificio del actual Museo Solomon R. Guggenheim de Nueva York construido por el arquitecto Frank Lloyd Wright está ubicado en la Quinta Avenida frente al Central Park. Se inauguró el año 1959 seis meses después de la muerte del genial arquitecto. El museo fue fundado para exhibir arte vanguardista de artistas como Mondriani y Kandinsky. El edificio tan atrevido de concepción y de líneas diseñado por Wright se convirtió en sí mismo en una obra de arte.


Frank Lloyd Wright 1867/1959. Tanto en su vida como en su obra, al igual que aquellos primitivos pioneros que desde el individualismo y la independencia buscó que su arquitectura se acomodara al entorno, sobre todo en las construcciones de viviendas unifamiliares, de las que llamó "casas pradera" de las que construyó un buen número. Tras abandonar la carrera de ingeniería entró a trabajar como delineante jefe en el estudio de Louis H. Sullivan, quien en las décadas finales del siglo XIX fue uno de los grandes maestros de la llamada Escuela de Chicago e iniciador del Funcionalismo (principio por el cual el arquitecto que diseña un edificio debe hacerlo basado en el propósito que va a tener ese edificio)


Reconocido por su arquitectura orgánica y la funcionalidad del diseño. Un pionero desde el individualismo y la independencia aportó el aliento épico a una arquitectura moderna y rompedora. Wright representa junto con Le Corbusier, Alvar Aalto y Mies Van der Rohe, uno de los cuatro pilares en que se sostiene la arquitectura moderna.


Visitar el edificio del Museo Guggenheim de Nueva York (construido en 1959) se convirtió en la culminación de un deseo, una meta muy querida. Después de muchos años conseguí poner los pies en ese mágico edificio, el cual representaba conocer uno de los iconos por excelencia de la obra de Frank Lloyd Wright. El edificio en sí mismo se convirtió en una obra de arte. Desde la calle, el edificio parece una cinta blanca enrollada en forma cilíndrica, levemente más ancha en la cima que abajo. Internamente, las galerías forman un espiral. Así, el visitante ve las obras mientras camina por la rampa helicoidal, como un paseo.

El edificio Guggenheim de Nueva York ha inspirado a muchos arquitectos, uno de ellos el gran arquitecto Norman Foster que en la remodelación que realizó del Reischtag (el Parlamento alemán) Tanto la cúpula de cristal y metal, así como la rampa en espiral está inspirado en la obra del Museo Guggenheim, de Frank Lloyd Wright.


El Beso
Una de las obras de Seward Johnson más conocida es la titulada “La rendición incondicional” es una escultura de siete metros y 2.700 kilógramos de peso ubicada en el puerto de Nueva York delante del portaaviones “Midway”, hoy convertido en museo. El portaaviones más antiguo de la armada americana del siglo XX. Existe una réplica de esta obra similar, del mismo autor también conocida como “El Beso” ubicada en pleno Times Square, en el mismo corazón de Nueva York.

La obra “el Beso” está basada en la famosa fotografía de Alfred Eisenstaedt realizada el día 14 de agosto de 1945 el día en que finalizó la II Guerra Mundial, durante las celebraciones del día de la victoria en Times Square. Seguramente es el beso fotografiado más famoso de la historia. En aquellas fechas de celebración la gente se abrazaba y se besaba por las calles sin necesidad de conocerse.

La fotografía realizada por Eisenstaedt está realizada a dos desconocidos que se besaban apasionadamente en Times Square, convirtiendo esa instantánea en un beso épico sinónimo de la espontaneidad y de la felicidad no reprimida. El fotografiado un marinero de los EE.UU. y ella una enfermera (Edith Shain) de la que no se supo su identidad hasta los años ‘70 cuando la propia Shain escribió al fotógrafo para decírselo. La fotografía fue publicada en portada en la revista LIFE.

 

Double Check
Otra estatua muy querida de Johnson es “Double Check” que ha vuelto a instalarse ya que quedó muy maltrecha después del ataque terrorista de las torres gemelas del 9/11/2001, donde estaba emplazada. Después del ataque fue retirada para su custodia y devuelta nuevamente en un banco en el parque de la libertad. El personaje de la escultura, un hombre de negocios, continúa revisando el contenido de su maletín. Está en la esquina noroeste del parque Libertad, ofreciendo él una bonita vista de la reconstrucción del World Trade Center. Esta es la única escultura de Seward Johnson que he llegado a conocer en un viaje a Nueva York visitando en World Trade Center un año antes del ataque terrorista.


El Despertar
El “Despertar” (1980) es otra obra de John Seward Johnson, mide 21 metros de largo, la escultura es un gigante incrustado en la tierra, luchando por liberarse a sí mismo, en la que sobresalen tan sólo la cabeza y parte de sus extremidades. Situado en el National Harbor en el condado de Prince George, en Maryland, EE.UU. en las afueras del Distrito de Columbia. Originalmente fue instalado en el Punto de Hains, Washington, DC. Esta ecultura ha visitado varios países siendo instalada en Roma y Siracusa (Italia)


Las obras del artista J. Seward Johnson, Jr., se han ido desdibujando entre el arte y la realidad con sus esculturas de bronce en la que hace increíbles capturas de la vida cotidiana. Con una precisión de fotógrafo capta meticulosamente todos los detalles. Los personajes de las esculturas de Johnson son como los de verdad. A veces los transeúntes se convierten en una doble toma. El espectador descubre tras una inspección más cercana que las obras son totalmente de bronce.

John Seward Johnson Jr. es también conocido como John Seward Johnson II, es un hombre muy rico que, al margen de su fortuna, ha construido su propio camino y está activamente involucrado tanto en su arte como en una gran variedad de otros intereses y, entre sus muchos logros, ha contribuido a proporcionar espacios para el arte y de apoyo para artistas con el fin de ayudarles a aprender las técnicas de fundición.

Johnson creó el Johnson Atelier Technical Institute de la escultura en Mercerville, New Jersey, dedicada a la enseñanza de técnicas fundición, sin fines de lucro, proporcionando sus instalaciones para la fabricación de esculturas como un medio de promover talentos jóvenes escultores. La fundición de esculturas el Johnson Atelier, una de las mejores academias para aprender el arte de la fundición según las propias palabras del escultor ibicenco Pedro Hormigo y del escultor puertorriqueño Luis A.Torruella.

El espacio de la fundición destinada a la construcción de sus estatuas está muy bien equipada y con personal que es elegido entre muchos escultores de renombre. Johnson compró el antiguo recinto ferial de Nueva Jersey en Hamilton, Nueva Jersey y en 1992 fundó el Centro Internacional de Cultura en Hamilton, New Jersey para mostrar sus obras y brindar un espacio para las exhibiciones al aire libre. En el año 2000 se convirtió en una organización sin fines de lucro con la misma intención.

Johnson es el último presidente del prestigioso Centro Internacional de Escultura de Washington, DC, fundado por su padre, entidad que otorga a los mejores escultores del mundo, entre ellos, han sido galardonados Eduardo Chillida, William G. Tucker y Arnaldo Pomodoro. Es el Presidente y fundador del Harbor Branch Oceanographic Institute (HBOI) de La Florida y es el fundador de un teatro en Broadway (Nueva York).
Lluís Busom i Femenia

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